Como se hace un día gris, como ahora el cielo va a llorar, sobre mi país, sobre mi ciudad, hay tanta soledad...

Historia

Historia del Rock

Información Brindada por Willie Maldonado

El último lustro de los años 50s marcó, la diferencia en el gusto de la juventud mundial.   En Guatemala, la difusión de toda esa música se debió a emisiones radiales como "TeleMusicando" (Carlos Bock Milla, La Voz de Las Américas), "Time for teens" (Rudy Furlán, La Voz de las Américas), "Estelares" (Alfonso Sifontes, Radio 1,210), "Hollywood íntimo" (Sergio Lorenzana, Radio 1,210), "Norteamérica al aire" (Willie Maldonado, Radio Cristal -posteriormente Canal 10.80) y "Rock Central" (Carlos Gamboa y amigos, TGCQ).

En Septiembre de 1961 nació la primera emisora 100% juvenil de Guatemala: Radio 9.80, con DJs como Charlie DeLeón, Roberto Rodas, Jaime Paniagua Jr., Carlos Gamboa y Willie Maldonado.

A finales de 1959 se formó con estudiantes del colegio "Juana de Arco" el primer grupo de rock chapín: "Los Black Cats", con Otto René Mazariegos como voz líder.    Aunque no alcanzaron mayor notoriedad, grabaron un acetato con la canción "Let´s have a party", hit en USA con Elvis Presley y Wanda Jackson.

En el primer lustro de los 60s, surgen grupos como Los Marauders, Los Picapiedra, Los Holiday's, Los Reyes del Ritmo, Los Beatniks, Los Terrícolas, Los Traviesos, Los Yakis, Los Castells.

En 1963, Willie Maldonado graba un acetato con "Los Traviesos" en los estudios de transmisión de Radio Panamericana.   A este grupo le corresponde alternar con Enrique Guzmán (quien se había separado recientemente del grupo mexicano Los Teen Tops), durante sus actuaciones en el Gimnasio Nacional.

En 1965 y 1966, Willie produce los dos primeros albumes (LP de 12") con grupos juveniles.   Les tituló "Aquí estamos" e incluían temas como:

  • Porque te amo /  Con un beso pequeñísimo (Holiday´s)
  • Fin de Semana/Cuando estás cerca / Sure gonna miss her (Reyes del ritmo)
  • Si vuelves a mí / Dicen cosas de tí (Terrícolas)
  • El vaquero feliz, Wooly bully / Moon river (Beatniks)
  • Solo Solo / Oh, pretty woman / Hora del jerk (Traviesos)
  • Hoy...no! / Mr. lonely (Yakis)
  • Surf del pájaro (Castells)
  • El Sandillero / Ahora soy feliz (Los Platinos de Yucatán, México)
  • La calle doce (Armónicas de oro) 2ª. Voz: Ronnie DeLeón, posteriormente voz líder de Los S.O.S.

El lanzamiento oficial de los dos volúmenes se hizo a través del programa "Ritmos de juventud", que producía y animaba Danilo Sanchinelli en Canal 7.

Ya residiendo en El Salvador, Willie continuó en el negocio discográfico y no olvidando a los guatemaltecos, produjo en 1969 a Los S.O.S. (con "C.C. Rider" y el clásico "Medalla"), en 1970 a Apple Pie ("Llámate hombre"), en 1971 a La Compañía ("Si no me quieres", "Conozco el amor") y en 1976 a Siglo XX ("If you leave me now"). 



  
Extraido de Prensa Libre - 12/12/96

Por Paulo Alvarado (Ex-Alux)

A grandes rasgos, y sin pretensiones de una clasificación exhaustiva, la historia del Rock en Guatemala, hasta el momento puede dividirse en tres etapas principales. La primera alcanza su apogeo durante los años 70 (aunque su origen -ahora remoto- se pierde en la década anterior), con bandas como Apple Pie,S.O.SCaballo LocoPlástico Pesado, entre algunas otras, y desemboca en las que, como Siglo XXAzúcar y Santa Fe, desaparecerian absorbidas por el hoyo negro de las discotecas rodantes y el monopolio del disco dance. Una segunda fase la constituye la aparición y florecimiento de Alux Nahual durante los 80's, que aún cuando no subsistió en forma aislada (RocksPirámidePanivers), si superó materialmente lo alcanzado por cualquier agrupación de su época, al punto de trascender en forma solitaria los anales rockeros de Centroamérica. Y una tercera etapa se marca durante el presente decenio, cuando logra notoriedad toda una serie de grupos, encabezados por Bohemia SuburbanaLa TonaPiedras NegrasEstrésViernes Verde -et al.

Naturalmente, una categorización tipológica de los conjuntos guatemaltecos dedicados al rock tendria que abarcar corrientes de acción muy diversas: la de losrocanroleros de night club que siguen activos, pero repitiendo las primeras canciones de Jagger y de Morrison; la de los mosheros que centran su operaci6n en sus thrash attacks; la de los grupos cristianos que poseen un público cautivo dentro de la amplia red de iglesias protestantes adentro y fuera del pais; la de losalternativos que actualmente cuentan con el movimiento más inmediato de seguidores; y, hasta la de los pseudo-rockeros que, como muchos músicos enlatados de México, Puerto Rico y otras partes, duran lo que duran las modas, para pasar de estilo juvenil.. a baladista... a techno... a rock-pop...

Con aquellas, y varias otras agrupaciones, podria hacerse la biografía del rock guatemalteco. Sin embargo, más allá de lo puramente descriptivo, un escudriñamiento más analitico abre una pregunta interesante - ¿Qué conexión ha habido, con el paso de los años, entre los grupos de rock de Guatemala? La respuesta, que como involucrado directo en ese proceso me aventuro a ofrecer, resulta poco reconfortante: casi ninguna. Y es que, lamentablemente, el arte musical no se ha escapado a ese triste atributo de la cultura guatemalense, que consiste en que cada generación empieza desde cero, como si antes hubiera habido poco o nada con qué establecer un vinculo y, aún peor, como si lo que viene más adelante, tampoco tuviera nada qué ver con lo actual.

Por esto, se presenta poco creible que, según algunos comentarios circulantes, se haya desatado una polémica entre grupos de rock como Alux y otros. En primer término, porque para que se entablara una polémica, primero tendria que existir una comunicación entre ellos. Desasafortunadamente, si tal comunicación escasea entre grupos, musicales coetáneos, menos aún ocurre entre representantes distanciados generacionalmente. A nadie tiene que sorprender que los practicantes de un estílo no acudan a los conciertos de otro; es de dominio que -con pocas excepciones- los músicos locales sólo concurren a los recitales en los que participan ellos mismos, por contrato o por compromiso. Y si no lo hacen cuando jóvenes, menos después, cuando manejan excusas formidables, como lo peligroso que es salir de noche, el exceso de trabajo, la falta de plata, la familia...

Polémica podrá engendrarse entre gentes de rock que traten el fondo de los asuntos, y que, amparados por el inobjetale nivel de su producción, presenten argumentos para proponer el avance real de lo que llamamos música, en este caso, la que hacen los grupos de rock guatemaltecos.




Sobrevivientes del Rock 
Revista Domingo 
Prensa Libre - 6/ene/2002

Cuerpo y AlmaEn sus comienzos el rock fue visto como una moda destinada a desaparecer en poco tiempo.  Casi cincuenta años después, el género no solo se mantiene sino que sigue revitalizándose y se ha convertido en una forma de vida para miles de personas.  Es una pasión que, de ser consecuente, de conservara por toda la vida y resistirá cuanto cambio de rumbo haya en el camino.

Al inicio fue asociado con la rebeldía e irreverencia ante las normas que impone la sociedad. Era la combinación de una forma de ser interior muy especial de corazón, y de aspecto exterior que e tradujo en el cabello largo, la vestimenta extravagante y el desafió ante toda norma impuesta.  Siendo mayores tienen la satisfacción de haber proseguido en el terreno musical y aun mantienen la anarquía e irreverencia que tuvieron cuando jóvenes.

“La mayoría del publico”, dice “espera del músico una copia de una canción, espera todavía oír Satisfaction” o cualquier canción de copia que les hace recordar algo.  Pero tienen que saber también que el músico no es rockola y tampoco no todo el tiempo va a estar tocando lo mismo”.  A su juicio, el músico es mejor cuando se deja expresar lo que tiene en su corazón. 

Lo que empezó como una pasión juvenil e ha convertido, con el paso de los años, en componente vital de la existencia de Jorge Godínez, Raúl Marroquín, Marco Antonio Luna y Carlos Cush, quienes pertenecieron a grupos de la escena rockera guatemalteca de la década de los 60 y 70 como Modulo 5, Caballo Loco, Cuerpo y Alma y Siglo XX.

Maquín - Guitarrista de Caballo LocoQuien ve por primera vez a Raúl Maquín quizá observe a un hombre de apariencia frágil, cabello largo y bigote abundante, pero cuando toma en sus manos una guitarra eléctrica se transforma totalmente.  Pocos minutos son suficientes para verlo emular al genial guitarrista norteamericano Jimmy Hendrix: toca la guitarra con los dientes, se la pasa por la espalda y de repente se desplaza entre las mesas, dedicándole un solo a la primera muchacha guapa que encuentre.  A sus 50 años  y pese a sus limitaciones físicas –padece de problemas de oído--  Maquín sigue manifestando la misma energía que desplegó cuando milito en el legendario grupo Caballo Loco.

A la par suya, un hombre de boina, lentes oscuros y espesa barba canosa ejecuta el bajo con precisión.  Su físico delata el paso de los 53 años que lleva sobre la tierra, pero a pesar de ello Jorge Godínez, exintegrante de Modulo 5, considera sentirse muy bien, sin mayores achaques ni problemas propios de la edad.  “El rock ha llenado mis expectativas sobre la música.  Lo considero una forma de vida, la cual seria muy difícil de abandonar, a menos que cambien tus convicciones y tus valores pasen a otro plano”.

Llegar a los 50 años sin abandonar el mundo de la música es un autentico logro.  “Muchos empiezan jóvenes a tocar, pero después el sistema los absorbe y se convierten en receptor – pagador de un banco”, dice el vocalista y fundador del grupo Cuerpo y Alma, Marco Antonio Luna.  Para el ser músico significa empujar la piedra del arte.  “Es una necesidad que obliga a seguir y seguir,  a comprometerse con la música”.  En un caso, bromea, “llegara el día en que digan ‘suban a Maco al escenario’, porque ya viejito voy a seguir tocando”.

Carlo Cush - Baterista de Siglo XXA sus 48 años, Carlos Cush es personaje habitual de las noches de descarga que se ofrecen, cada jueves en el café Tzijolaj, en la zona 1.  ¿Qué lo hace seguir tocando a su edad? “Si existe, es Dios”. Hace 32 años se hizo la promesa de dedicarse por entero a la música, luego de haber sido expulsado del instituto por haberse negado a cortar el cabello.  Muchos lo recuerdan como el baterista del grupo Siglo XX.


Maco Luna y Jorge GodínezEl rock también es sinónimo de libertad y energía.  “Una de las cosas que me gusto del rock, es que en el escenario vos podes hacer muchas cosas. Vos podes tocar con un gran desparpajo. La música de rock desprende una energía radiante y te permite cosas que no te permite otro genero de música”, afirma Godínez.  Tal postura es ratificada por Maquín, “porque con el rock uno puede descargar lo que uno tiene adentro, mucho más que cuando uno esta tocando otro genero de música que no exige demasiada energía”.

Permanecer vigente en la música por mas de tres décadas no ha sido fácil. En especial si se tiene en cuenta la hostilidad del medio, la responsabilidad que conlleva el sostén de una familia y las presiones de la sociedad. Tampoco sería exagerado afirmar que son sobrevivientes de toda una generación.  De proponerse un retorno de las bandas donde militaron, seria difícil tener, por lo menos a tres de los integrantes originales juntos: o han fallecido victimas del alcohol o la droga, o han emigrado a Estados Unidos o se han unido a una secta religiosa.  A esto hoy que añadir a quienes se interesaron pasajeramente en la música por moda y vanidad, y actualmente ejercen profesiones que les han garantizado la estabilidad económica y familiar. 

 

Espíritu de rockero 
Rony de León 

SOS 
(Los SOS de 1969: David de Gandarias, Rony de León, Armando Fong y Jaime Chavarri)

Sin lugar a dudas, el desaparecido Rony de León (1946-1997), exvocalista de la mítica agrupación SOS, aun seguirá presente en los escenarios.  Quienes lo vieron cantar en cualquiera de las agrupaciones que integro –Xibalbá, Xzot, Liverpool y Por Siempre— lo recuerdan como una persona llena de energía y pasión por el rock, caso como en ningún otro componente de su generación.

Los tres sencillos que grabara con SOS se han convertido en auténticos clásicos. Superaban la mera copia de una canción al añadirles arreglos propios y brindarles un tratamiento muy personal.  Rony le imprimió la fuerza que lo caracterizaba a canciones como “All my loving” y “Babys in black”, de los Beatles, “See see rider”, de Eric Burdon & The Animals, y su obra maestra: “Medalla”.  La versión que grabaran de “Badge”, el éxito compuesto por el todavía llorado George Harrison al lado de Eric Clapton, e interpretada por el trío británico Cream, se ha convertido en un hito de la música local y motivo, según cuenta su hermano Larrimer, una llamada de felicitación por parte del mismo Clapton, quien le aseguro que era mejor a la original.

Maco Luna afirma que mientras muchos de sus compañeros de ruta se vieron obligados  en un momento a tocar otros géneros musicales para sobrevivir, “Rony fue el rockero no contaminado.  Siempre canto rock. Nunca lo oí cantar una salsa o una bossa nova”.

El nuevo aire que tomo con Por Siempre se tradujo en la grabación de un CD, aun inédito, que registra las versiones que hiciera traducidas al castellano de clásicos del rock.  Supo resumir su pensamiento y filosofía de la siguiente manera: “Nací de treinta, me siento de treinta y moriré de treinta”.